Elementos cotidianos como un libro o el WIFI, tuvieron detrás de su desarrollo mentes brillantes, capaces de ver mas allá y crear el futuro. Sus inventos o colaboraciones se volvieron tan populares y mundanas que muchas veces no recordamos que existió una forma de vivir previa a estos inventos, donde leer era solo para unos pocos afortunados. Aquí un pequeño homenaje a ellos. 

Johannes Gutenberg (Actual Alemania; c. 1400- 1468), fue un orfebre alemán, conocido por ser el inventor de la prensa de imprenta con tipos móviles moderna, hacia 1440.

Su trabajo más reconocido es la Biblia de 42 líneas (se refiere al número de líneas impresas en cada página), que se considera el primer libro impreso con tipografía móvil.

Se considera a su invento, junto con la caída del Imperio Romano de Oriente y el descubrimiento de América, como los principales motores de la modernidad.

Hacia 1459 y años anteriores, los libros eran difundidos a través de las copias manuscritas de monjes y frailes. Cada uno de estos trabajos podía requerir hasta diez años dependiendo del tamaño del manuscrito o libro.

En este entorno, Gutenberg apostó a ser capaz de hacer a la vez varias copias de la Biblia en menos de la mitad de tiempo de lo que tardaba en copiar una el más rápido de todos los monjes copistas del mundo cristiano, y que esas copias no se diferenciarían en absoluto de las manuscritas por ellos.

Gracias a su inmenso aporte hoy el libro es un elemento cotidiano mas. 

Nikola Tesla (actual Croacia 1856 – Nueva York  1943) fue un inventor, ingeniero eléctrico y mecánico serbocroata nacionalizado estadounidense.

Se le conoce sobre todo por sus numerosas invenciones en el campo del electromagnetismo, desarrolladas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Las patentes de Tesla y su trabajo teórico ayudaron a forjar las bases de los sistemas modernos para el uso de la energía eléctrica por corriente alterna (CA), lo que incluye el sistema polifásico de distribución eléctrica y el motor de corriente alterna, que contribuyeron al surgimiento de la Segunda Revolución Industrial.

Sus investigaciones fueron precursoras de objetos como la radio, de los rayos X, del Control Remoto, del microscopio electrónico, del radar, de la resonancia magnética, del motor de corriente alterna, y del extractor de energía de la tierra.

Desde la década de 1890 hasta 1906, Tesla invirtió gran parte de su tiempo y fortuna en una serie de proyectos para desarrollar la transmisión inalámbrica de energía. El soñaba con idear la forma para hacer la energía eléctrica accesible y disponible para todas las personas en cualquier lugar del planeta.

Hedwig Eva Maria Kiesler,conocida como Hedy Lamarr (Viena,  1914 – Florida 2000), fue una actriz de cine e inventora austriaca. Fue co-inventora junto a George Antheil de la primera versión del espectro ensanchado que permitiría las comunicaciones inalámbricas de largas distancias.

La película que la llevó al estrellato en 1932, no pudo ser más polémica. Éxtasis, filmada en Checoslovaquia bajo la dirección de Gustav Machaty, fue el primer film en mostrar el rostro de una actriz, completamente desnuda, durante un orgasmo.

Los principios de su trabajo se unieron a la tecnología Bluetooth y son similares a los métodos utilizados en las versiones heredadas de Wi-Fi

En los años que siguieron a la guerra, Hedy fundó su propia compañía cinematográfica con la que hizo y protagonizó algunas películas mediocres. Durante los descansos de los rodajes aprovechaba para seguir explorando su faceta de inventora que se mantuvo en secreto mientras fue una estrella de la Metro.

Stephanie Kwolek ( 1923 −  2014) fue una química polaco-estadounidense, inventora del poliparafenileno tereftalamida conocido como Kevlar®, una fibra de alta resistencia de color amarillo, que puede ser hasta cinco veces más resistente que el acero y que en la actualidad es utilizada en la elaboración de chalecos antibalas.

Stephanie se encontraba realizando experimentos con polímeros, cuando llegó a resultados que consideraba erróneos, esto es porque el Kevlar® es una solución cristalina mientras que la mayoría de estos elementos son de consistencia viscosa. Es por esto que Kwolek pensó, en un principio, que el descubrimiento había sido un accidente.

A pesar del supuesto error inicial la química estadounidense no rechazó el producto como habrían hecho muchos, sino continuó trabajando hasta que reconvirtió aquella sustancia en una fibra supe resistente, flexible y ligera con cientos de usos. Como el diseño de artículos espaciales, cables submarinos, cascos y frenos de automóviles con este material.

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